Para aluminio y cobre: la compresión hexagonal según DIN 48083, parte 4

La compresión hexagonal es uno de los clásicos entre los perfiles de compresión. Es la variante más utilizada en la práctica, porque es apta para cables de cobre y también de aluminio. En este perfil de compresión, se deforma cada hilo sobre toda la zona horizontal de compresión.

Normalmente, se utiliza la compresión hexagonal en terminales de compresión de cobre según la normativa DIN 46235 y terminal de compresión según la normativa DIN 46329 de aluminio. Además, es posible comprimir cables resistentes a la tracción con este perfil de compresión.

La ventaja clara de la compresión hexagonal reside en la fuerza céntrica ejercida durante el proceso de compresión, que simultáneamente se realiza en todos lados y de este modo, se consigue una gran superficie de contacto. Para ello, se deforman cada uno de los hilos del cable por completo y de forma uniforme, sin dañarlos.

El resultado es una buena estabilidad mecánica y una conexión segura. La compresión hexagonal también es apta para zonas de media y alta tensión gracias a su compresión uniforme.

La alternativa: compresión hexagonal del fabricante

Además de la compresión hexagonal normalizada, también se admiten las denominadas compresiones hexagonal del fabricante en partes de cobre para categorías de cableado según DIN 60228, clase 2. Han sido diseñadas especialmente para los terminales de cable tubulares ofertados. Por eso, es muy importante que siempre se acceda a un sistema específico del fabricante.

Libertad de elección: compresión ancha o estrecha

Puede utilizar la compresión ancha o estrecha dependiendo de la herramienta en uso. Todo esto depende principalmente del corte transversal y de la fuerza de la herramienta. Gracias a la compresión estrecha, es posible comprimir, por ejemplo, un tubo de terminal de cables de 300 mm² con seis toneladas de hidráulica mediante batería. Para ello, deben realizarse varias compresiones, lo que a su vez necesita más tiempo. Por eso, debemos pensar a la hora de comprar la herramienta y ver si se adapta al campo de aplicación.