Pelar cables de manera rápida, fácil y segura

Los mejores consejos para cortar cables de manera eficiente

Para que sus conexiones sean seguras, al procesar los cables resulta crucial realizar un corte recto y preciso que no deforme ni dañe el cable. Cada usuario tiene su técnica favorita para pelar cables. Sin embargo, en principio podemos diferenciar dos técnicas de corte: la cizalladura y el corte en cuña. Ambas técnicas se realizan de acuerdo con la norma DIN 8588.

Al cizallar, dos cuchillas superpuestas que ascienden y descienden parten el cable. Esta técnica se utiliza sobre todo para pelar cables, líneas y conductores de cobre y aluminio. Las herramientas de alta calidad para pelar integran una unidad de corte adaptada específicamente a estos materiales. Así el corte se realiza con menos fuerza, de manera eficiente y sin dañar la herramienta.

Y si se trata de cortar metales más duros, lo ideal es el corte en cuña. Con esta técnica, dos cuchillas cuneiformes presionan el cable hasta dividirlo en dos. 

En cuanto a las técnicas de corte se aplica la máxima de que para trabajar con rapidez y seguridad debería adaptarse de manera óptima la ergonomía de la unidad de corte.

Estos riesgos se pueden contrarrestar eligiendo herramientas modernas y específicas para cada aplicación. Estas se ajustan automáticamente en función de la respectiva sección transversal y espesor del aislamiento, lo cual permite pelar el cable de forma óptima. Asimismo, para los aislamientos tanto muy gruesos como muy finos se han desarrollado tenazas especiales que además del ajuste automático también permiten ajustar manualmente la sección transversal. De esta forma se consigue la máxima seguridad en cualquier situación y con cualquier requisito. No obstante, en caso de aislamientos con un espesor extremo, primero debería realizarse un pelado de prueba.


Ajuste automático en lugar de cuchilla fija

En la práctica se siguen usando cuchillos de electricista con cuchilla fija. Sin embargo, por motivos de seguridad, al utilizar este tipo de cuchillos debería ponerse mucho cuidado, puesto que el riesgo de lesiones es elevado. Opcionalmente se suelen utilizar pelacables o cuchillos de electricista con pernos de ajuste, pero estas herramientas de corte tienen importantes inconvenientes. Debido a que la sección transversal de los cables y líneas no se mide físicamente, sino que se calcula y determina en función de la conductancia, al pelar los cables se suelen cortar también los hilos trenzados, reduciendo así la sección. Y esto puede provocar resistencias de paso y, en el peor de los casos, que los cables ardan. 

 


Inútil y peligroso: recortar los hilos trenzados que sobresalen

En la práctica, al procesar un cable, pelarlo suele resultar más complicado de lo que debería ser. Después de pelar el hilo trenzado, colocar el casquillo terminal y crimpar, a veces los hilos trenzados que sobresalen se recortan posteriormente. Este corte posterior no solo resulta innecesario, sino que además también es peligroso. Uno de los peligros es, por ejemplo, que algunos de los hilos trenzados que se cortan caigan en circuitos existentes y provoquen un cortocircuito. 

Por tanto, se recomienda utilizar herramientas para pelar automáticas que permitan ajustar la longitud de pelado. Lo ideal sería una combinación de tope longitudinal ajustable y escala que trabaje tanto con el sistema métrico como con el sistema de pulgadas para los cables AWG (calibre de alambre estadounidense). Una de las grandes ventajas de esto es que el tope garantiza que la longitud de pelado siempre será la misma.

Para obtener unos resultados óptimos, la longitud que se debe pelar debería equivaler siempre a la longitud del casquillo más 2 mm. Y al introducir el cable en el casquillo, lo ideal es que solo sobresalga un máximo de 0,05 mm del cuerpo del casquillo. En el caso de casquillos terminales gemelos, debido a la entrada tipo embudo, la longitud de pelado debe equivaler siempre a la longitud del casquillo más 3 mm.

Los terminales tipo borne convencionales cuentan con un mecanismo de apriete relativamente alejado de la entrada tipo embudo. En este caso, los mejores resultados se obtienen si se utilizan casquillos terminales más largos. Por ejemplo, en el caso de los bornes con tornillo con una sección transversal de 1,5 mm² se deben utilizar terminales con un casquillo de 8 mm de longitud. Si se utilizan bornes, es importante seguir al pie de la letra las instrucciones del fabricante. Por motivos de seguridad se aconseja elegir una longitud superior. Esto significa que si la sección transversal es de 1,5 mm², debería usarse un casquillo de entre 10 y 12 mm de longitud.


Herramientas para necesidades complejas y una gran comodidad de uso

En los más diversos ámbitos se necesitan cables específicos para una u otra aplicación y con elevados requisitos de aislamiento. La navegación marítima, por ejemplo, requiere de aprobaciones internacionales, lo cual implica que los cables y líneas deben cumplir elevadas exigencias; y en la fabricación de armarios de distribución e instalaciones, los conductores libres de halógenos hace mucho que son el estándar. Para obtener unos aislamientos con buenas características que cumplan tales requisitos se suelen utilizar materiales aislantes de PE o TPE. 

Debido a la gran cantidad de calidades del material, incluidos materiales blandos, rígidos y quebradizos, realizar un aislamiento profesional puede ser un gran desafío. Por ello, elegir bien la herramienta resulta crucial para retirar el aislamiento de manera limpia. Las herramientas de pelado de Klauke cuentan con cuchillas de geometrías especiales e innovadoras propiedades. Las herramientas de pelado 43/2V y K43/2U han sido diseñadas para secciones transversales de 0,08 hasta 16 mm² y también pelan materiales aislantes complejos de manera eficiente y limpia. Con las herramientas de pelado de Klauke se procesan fácilmente incluso el material de recubrimiento a base de silicona y los aislantes duros que presentan los cables homologados según la norma UL. 

Y si solo se utilizan PVC o materiales similares al PVC, Klauke ofrece una herramienta de pelado profesional, la K43/3, con un rango de sección transversal extremo entre 0,08 y 16 mm².

Además de eficiente y segura, una buena herramienta de pelado debería ser, sobre todo, ergonómica. Debido que el usuario va a sentir cada gramo, para permitirle trabajar de forma constante y sin problemas, resulta crucial que las herramientas pesen poco. Sobre todo en los sectores de la fabricación de armarios de distribución y de maquinaria no es raro que se produzcan varios cientos de ciclos de pelado al día, lo cual acaba pasando factura a la musculatura de la mano y del brazo. Las herramientas de pelado K43/2V y K43/2U de Klauke se caracterizan por ser muy ergonómicas. Con solo 140 gramos de peso, permiten trabajar de forma constante y muy cómoda.

Elegir la herramienta incorrecta equivale a un pelado deficiente de los cables:

Pelado limpio del aislamiento del cable con la herramienta correcta:


Elección de herramienta: la calidad es determinante

Para pelar cables con total seguridad, elegir la herramienta de pelado correcta debería ser prioritario. En cualquier caso, lo importante es contar con una herramienta de calidad que satisfaga los requisitos básicos de flexibilidad, seguridad y comodidad de manejo, puesto que un buen pelado de cable es la condición indispensable para conseguir una conexión eléctrica segura y duradera.

 

Las herramientas de pelado de Klauke:

  > Para aislamientos de PVC y líneas sin halógenos: K43/3 y K43/2
  > Para aislamientos de PVC y líneas con aislamiento especial y extremas: K43/2V y K43/2U